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Solo me hicieron falta 20 minutos y un boceto para tener claro que mi vestido de novia tenía que ser de ella. Fue un acierto. En cada prueba veía un detalle más de mi vestido y en cada una salía más contenta y tranquila… Nunca voy a llevar nada tan bonito ni hecho con tanto cariño y detalle como fue mi vestido de novia.— Ana C., novia · Opinión en Google